7 películas en las que Hollywood rompe sus fórmulas


David Jáuregui Sarmiento
06 / 08 / 2018
Tomada de la cinta "Foxcatcher" (2014).
Imagen de la película Foxcatcher.

Si bien Hollywood tiene fama de producir películas de forma industrial y con más intereses comerciales que artísticos, la verdad es que la meca del cine también apunta al desarrollo del cine independiente y la participación en sus circuitos más representativos.

Aunque estamos acostumbrados en Señal Colombia a presentar joyas del cine independiente, a veces Hollywood hace presencia en nuestras pantallas con largometrajes que dan cuenta de la calidad audiovisual y la experiencia que los norteamericanos han acumulado tras años de posicionarse como uno de los titanes del séptimo arte en el mundo.

Foxcatcher
- Sábado 11 de agosto, 10:00 p. m.

 

Ya hemos visto en nuestra programación películas como Mejor Imposible (1997) con Jack Nicholson, Filadelfia (1993) con Tom Hanks, o incluso la afamada pieza titulada Whiplash (2014), así como toda una serie de comedias y comedias románticas que han impulsado la industria fílmica norteamericana.

Como ya argumentamos en publicaciones pasadas, la comedia en particular cumple una función de identificación alrededor de la risa, por lo que no es gratuito que actores como Adam Sandler, Ben Stiller, Channing Tatum, el difunto Robin Williams o el polémico Jim Carrey hayan amasado fortunas participando activamente en famosas comedias hollywoodenses, como Embriagado de Amor (2002), o la misma Mejor imposible (1997), en la que Nicholson acompañó su pose de loco de atar con una cara más amable y entregada a la búsqueda del amor.

 

Pues bien, el largometraje Foxcatcher (2014), que entra a hacer parte de la programación de Señal Colombia, es uno de esos ejemplos en los que grandes compañías como Columbia Pictures o Sony Pictures se la juegan por una historia que si bien no destacó en los premios Óscar, sí lo hizo en el Festival Cannes, e incluso se llevó el galardón a mejor director, pues los jurados del certamen consideraron que el trabajo de Bennet Miller llevó el drama, el desarrollo de la historia y las actuaciones a un nivel superior.

En el desarrollo de la historia dirigida por Miller veremos cómo actores reconocidos por su activa participación en la comedia hacen un giro de 180 grados hacia el drama puro y duro, y en el que sus dotes dramáticos son explotados menos para hacer reír y más para generar la sensación de angustia e incertidumbre propios del drama de la vida real.

Steve Carrell y Channing Tatum en una escena de Foxcatcher.

Es el caso de Steve Carrell, Channing Tatum y Mark Ruffalo, quienes protagonizan la historia real del medallista olímpico Mark Schultz y el multimillonario John Du Pont en su camino para formar un campo de entrenamiento de lucha grecorromana para los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988 y que, al finalizar la cinta, revelará que las buenas intenciones a veces sirven para esconder lo peor de un ser humano.

 

Cuando Hollywood se aleja del espectáculo

No todo son risas y diversión, acción, disparos y escenas heroicas, y quienes estamos acostumbrados a hacer reír también pueden hacer llorar y recoger los corazones de los espectadores.

Por eso, recordamos 7 películas de Hollywood que se olvidaron del rol del espectáculo para internarse en la profunda humanidad que tienen otras historias en las que reír solamente es una pequeña parte de la realidad y, más bien, revela que la vida a veces puede castigar hasta el más cómico de los seres humanos.

 

1. Foxcatcher (2014)

Acostumbrados a ver a Steve Carrell en producciones como Virgen a los 40 (2005), Super Agente 86 (2008) o El regreso del todopoderoso (2007), en Foxcatcher veremos un lado más oscuro del actor en su papel como el multimillonario Jhon Du Pont, quien llevará su relación con Mark Schultz (interpretado por Channing Tatum) a límites insospechados e imprevisibles.

Tatum, además, pondrá su cara más seria, y nada de lo que hemos visto en películas como 21 Jump Street (2012) o Don Jon (2013) hace parte de su papel en este largometraje y su función, más que divertir, será introducirnos en una trama de celos, competencia desleal, traición y venganza.

 

Tatum, si bien no tiene la tradición que tiene Carrell en la comedia y su primer película fue Coach Carter (2005), un drama protagonizado por nada más y nada menos que Samuel L. Jackson, uno de los actores favoritos del director Quentin Tarantino, verlo en una posición vulnerable como ser humano no es algo de despreciar y ayuda a mostrar el lado serio de Hollywood, una industria que también tiene mucho que mostrar sobre los acontecimientos de la vida en estados Unidos.

 

2. El Show de Truman (1998)

Jim Carrey es tal vez uno de los comediantes más afamados de Hollywood. Sus papeles en Ace Ventura, detective de mascotas (1994), Mentiroso mentiroso (1997) y La máscara (1994) contrastan con su participación en historias como la del El Show de Truman, El número 23 (2007), o Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (2004), y dan cuenta de los giros que una productora o un actor pueden dar de la comedia al drama más serio.

En El Show de Truman, Truman, interpretado por Carrey, descubrirá que su vida, tal y como la conocía siempre fue una fantasía e incluso sus seres más allegados nunca existieron en realidad.

En este largometraje el actor, aunque hace alarde de sus dotes para la comedia, los utiliza para enfatizar la tragedia que atraviesa, así como lo hace en sus también famosos papeles como Walter Sparrow y el Detective Fingerling en El número 23, o como Joel Barish, quien decidió eliminar de sus recuerdos una relación amorosa pasada con tal de no sentir más el dolor del desamor, en la trama del Eterno resplandor de una mente sin recuerdos.

 

3. La esperanza vive en mi (2007)

Cuando pensamos en Adam Sandler vienen a la memoria una larga serie de comedias y comedias románticas, a veces inverosímiles, como La herencia del Señor Deeds (2002), El aguador (1998), Golpe bajo (2005), o Como si fuera la primera vez (2004), junto a Drew Barrimore, pero en la última década ha entrado a protagonizar más dramas profundos sobre temáticas de corte estadounidense.

Una de estas películas es La esperanza viven en mi, en la que Sandler interpretó a Charlie Fineman, un hombre que perdió su familia durante el atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001, en el que fueron derribadas las Torres gemelas, construcciones icónicas del distrito financiero Wall Street.

Esta faceta no se le da mal a Sandler y a lo largo del filme demostrará que además de cómico, tiene en su interior un lado oscuro y profundamente deprimido que le permitió explotar el papel de un hombre que lo ha perdido todo y no tiene intenciones de recuperarse de la tragedia.

 

4. El Indomable Will Hunting (1997)

En El Indomable Will Hunting participan tres actores muy reconocidos de Hollywood: Matt Damon, Ben Affleck y Robin Williams.

En los dos primeros casos el imaginario nos lleva a pensar inmediatamente en tramas de acción y, en el tercero, en el caso de Williams, en toda una vida en la comedia y una capacidad dramática tan poderosa como en la comedia.

Este es un caso particular, pues no solo vemos a tres actores fuera de su zona de confort (acción y comedia), sino que la historia fue escrita por Damon y Affleck, y explota tanto la capacidad dramática de los dos actores de acción como de Robin Williams, que junto con las presentaciones de Damon y Affleck sumergen al espectador en la dureza con la que la vida puede golpear a un ser humano y cómo la interacción entre quienes sufren y están confundidos pueden cambiar el curso de la vida.

El indomable Will Hunting narra la historia de Will Hunting (Matt Damon), quien con la ayuda de su amigo Chukie Sullivan (Aflleck), llegará a sacar verdadero provecho de su intelecto superior para llegar convertirse en lo que un genio puede llegar a alcanzar. Para ello, Sullivan convencerá a Hunting de abandonar la vida del barrio marginal de Boston en el que viven para hacer parte del Instituto tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) donde además trabaja como conserje.

Una vez los académicos de la Universidad descubran que tienen en su personal una de las mentes más brillantes que han pisado la academia, intentarán convencer a Hunting, con la ayuda del aturdido psicólogo Sean Maguire (Robin Williams), de que la vida puede mejorar y seguir adelante.

 

5. Todos están bien

Si bien el magnífico Robert De Niro se hizo fama mundial por su participación en Thrillers de mafiosos italoamericanos y películas de suspenso, como por ejemplo en El Padrino II (1974), haciendo de Vito Corleone en su juventud, o Taxi Driver (1976), Toro Salvaje (1980), Goodfellas (1990), Casino (1995) dirigidas por el director Martin Scorsese, también es cierto que algunas de sus participaciones más recientes y conocidas se limitaron a la comedia o a papeles menores, motivo por el que ha sido criticado.

Sin embargo, su pose de hombre rudo y capaz de cualquier cosa ha estado presente en estas obras y Conoce a los Fockers (2004), Analízame (2002) o Joy (2015), entre otras, han pasado a la historia como escuetas representaciones frente a lo que fue de su carrera en años anteriores.

Sin embargo, en el largometraje Todos están bien (2009), De Niro protagoniza un drama como el que no ha hecho en años recientes, que toca sensibilidades más humanas alejadas de las armas y la rudeza del bajo mundo, y se interna más en la fragilidad de la vida misma así como de las desgracias que cursan por la vida de una persona.

El filme tiene esta carga de drama, precisamente, porque se trata de un “remake” (una nueva versión de otra película anterior) del largometraje clásico de Giussepe Tornatore Stanno tutti benne (1990) en el que De Niro muestra porque es uno de los más grandes actores de Hollywood, dejando la imagen de que no se le puede encasillar y que también puede ser humano amoroso, preocupado por su familia y temeroso del fin de sus días.

 

6. Pequeña Miss Sunshine

Este road movie (formato en el que se graba a lo largo de un viaje en carretera) es considerado una comedia dramática, pero los acontecimientos de la historia en general tienen poco, o casi nada, de chistoso.

En realidad Pequeña Miss Sunshine (2006) tiene todo para ser un drama espectacular: cada miembro de la familia retratada es disfuncional, con varios problemas emocionales y económicos, casi no se toleran entre sí y lo único que aporta algo de vida a la casa es la pequeña Olive, una niña que a pesar de su sobrepeso está decidida a ganar el certamen de belleza que le da nombre a la película.

En este filme Steve Carell vuelve a hacer de las suyas, abandona la cara cómica y se anota un papel con todo el dramatismo posible: es un homosexual estudioso de la literatura francesa, un académico arrogante, pero que tuvo que irse a vivir en casa de su hermana porque acaba de fracasar con un intento de suicidio. A su personaje lo acompañan un abuelo heroinómano veterano de la segunda guerra mundial, un padre y otro hijo fracasado, y una madre frustrada y ahogada por la vida en familia.

El largometraje desarrollará los acontecimientos de la llegada al certamen de belleza de Olive -quien no tiene chances de ganar-. A lo largo del filme se retratarán muchos de los problemas de la sociedad norteamericana, algo que no es tan popular como las películas de terror, las comedias románticas o las películas de acción donde el villano termina con varios balazos en el cuerpo propinados por el héroe de turno.

 

7. El club de los desahuciados

Dallas Buyers Texas Club (2013) o el El club de los desahuciados desencajó al actor Matthew McConaughey de interprete de comedias románticas y de acción a uno de los mejores dramas que ha dado Hollywood en años recientes, que le dejo además la estatuilla del Óscar por su papel como el enfermo de Sida Ron Woodroof.

Esta película trata una serie de temas que normalmente son poco taquilleros y de los que no tratan muchas películas de Hollywood: el drama de los enfermos, las dificultades que padecen para sobrevivir a sus condiciones médicas, el papel que juegan las compañías farmacéuticas en ello y, además, un drama que solamente los menos favorecidos en ese país sufren.

No sobra decir, además, que los demás integrantes del elenco como Jared Letto engordan el drama de la cinta, pues el chico barbie de Estados Unidos pasó de ser el representante de la belleza masculina para convertirse en un enfermo de VIH que se prostituye para conseguir la medicina que lo mantiene vivo día tras día.