Jaime Garzón y los personajes con quienes retrató la realidad del país
Jaime Garzón y los personajes con quienes retrató la realidad del país
20 / 01 / 2026

Jaime Garzón: los personajes que nos hicieron reír para pensar


Por Tomás Pianeta
Tomás Pianeta
20 / 01 / 2026
Jaime Garzón y los personajes con quienes retrató la realidad del país
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Jaime Garzón Forero fue asesinado un 13 de agosto de 1999. Al llegar a su trabajo a la emisora Radionet, en el barrio Quinta Paredes de Bogotá, su camioneta fue baleada por sicarios, en una acción coordinada por el jefe paramilitar Carlos Castaño y la complicidad de agentes estatales como el exdirector del DAS, José Miguel Narváez. Han pasado más de un cuarto de siglo desde que Colombia perdió a uno de sus más grandes humoristas, periodistas y defensores de la paz, pero su voz, su risa y su pensamiento crítico siguen resonando en la memoria colectiva. 

Garzón fue mucho más que un comediante: fue un cronista de la realidad, un mediador en tiempos de guerra y un maestro que entendió que la risa podía ser un arma poderosa contra la indiferencia.

Una de las formas más brillantes con las que Garzón retrató el país fue a través de sus personajes, que se convirtieron en espejos de una Colombia tan absurda como entrañable. Cada uno tenía un propósito: revelar verdades incómodas, cuestionar el poder y recordarnos, con humor, que el cambio empieza por nosotros mismos.

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Heriberto de la Calle

Quizá el más querido de todos. Heriberto, el humilde embolador de la Plaza de Bolívar, entrevistaba a políticos y figuras públicas desde la sencillez de un ciudadano común. Su estilo desparpajado y sus preguntas directas lograban incomodar a más de uno, revelando contradicciones y dejando al descubierto la desconexión de los dirigentes con la realidad de la gente.
Heriberto no solo hacía reír: hacía pensar, recordándonos que la voz del pueblo es tan importante como la de cualquier salón de poder.

Godofredo Cínico Caspa

Un personaje ácido y polémico que representaba a la élite más conservadora, con opiniones radicales, exageradas y, muchas veces, políticamente incorrectas. A través de él, Garzón parodiaba los prejuicios y privilegios enquistados en ciertos sectores del poder. Godofredo era un retrato satírico de la intolerancia, pero también una invitación a reconocer y cuestionar esos discursos que se disfrazan de “verdades absolutas”.

Néstor Elí

Otro de los más queridos y recordados por el pueblo colombiano. Un empleado público algo ingenuo y conformista, que encarnaba los vicios de la burocracia: la ineficiencia, la lentitud y la falta de iniciativa. Néstor Elí reflejaba con humor el laberinto de trámites que enfrentan los ciudadanos y el modo en que la costumbre puede adormecer el sentido de servicio.

Emiro del Carmen Obregón

Un periodista de provincia que, con su estilo campechano y lenguaje coloquial, mostraba la otra cara del periodismo: la que está lejos de las grandes ciudades y que retrata la vida desde el sentir popular. Con Emiro, Garzón acercaba la pantalla a la Colombia profunda, la que rara vez tenía espacio en los medios nacionales.

Inti de la Hoz

Personaje que representaba al periodismo más desprolijo, mediocre y clasista. Aunque su carisma maquillaba los matices más cuestionables de su labor, sus comentarios demostraban su desconección con la realidad de su país y su evidente apego por las culturas extranjeras.

El legado de sus personajes

Cada uno de estos personajes era, en realidad, una radiografía del país. Jaime Garzón los usó para educar, provocar y tender puentes entre diferentes sectores de la sociedad. Su capacidad para hablar con todos, desde el embolador hasta el presidente, le permitió romper barreras y hacer del humor una herramienta de reflexión colectiva.

En esta conmemoración, no solo recordamos a Jaime Garzón, sino a ese universo de voces que creó y que, más de dos décadas después, siguen teniendo vigencia. Porque en un país que todavía enfrenta retos de paz, justicia y verdad, sus personajes nos recuerdan que la risa sigue siendo una forma de resistencia.