Aprovechar el cine: cómo educar con el séptimo arte


David Jáuregui Sarmiento
10 / 09 / 2018
Imagen oficial del Festival de Cine e infancia y Adolescencia
Imagen oficial del Festival de Cine e infancia y adolescencia.

Nada como disfrutar los medios audiovisuales para reflexionar en torno a los temas que preocupan a la humanidad: la democracia, la economía o la diversidad. Te contamos cómo utilizar este lenguaje para hablar con los más jóvenes sobre los derechos humanos, el diálogo, la no discriminación, entre muchos otros temas.

Los medios audiovisuales han sido utilizados desde su creación para entretener o persuadir las mentes del público para tomar posiciones políticas, reflexionar sobre la cotidianidad y hasta para verse a sí mismos como colectivo.

Prueba de ello es la forma en la que el cine se utilizó en la II Guerra Mundial por parte de todos los países activos en el conflicto, empezando por Leni Riefenstahl y los demás directores del régimen Nazi que, con el apoyo del Ministro para la ilustración pública y propaganda de la Alemania Fascista, Joseph Goebbels, utilizaron el séptimo arte para levantar los ánimos nacionalistas.

De la misma forma, documentales como Frágil equilibrio, el cual hace parte de la programación de Señal Colombia, han buscado hacer reflexionar al público sobre temas que hacen parte de la cotidianidad del país, como las razones de la violencia, los nuevos retos de la modernidad en el mundo laboral, por ejemplo, o incluso contenidos sobre las dinámicas de las redes sociales y la vida en sociedad, como es el caso de La vida es un meme.

 

En el caso del Festival de Cine e Infancia y Adolescencia, que se estará desarrollando en las bibliotecas públicas Gabriel García Márquez, El Tintal, Virgilio Barco, la Biblioteca Nacional y los espacios de encuentro en el Colegio Colsubsidio Ciudadela, así como en el Colegio “Osvaldo Guayasamín” y la Cinemateca Distrital, tiene como propósito hace uso de cortometrajes para desarrollar programas culturales y espacios formativos que fomenten el reconocimiento de los derechos humanos, así como el desarrollo personal, cultural e integral de la población infantil y juvenil en Colombia.

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De acuerdo con los organizadores, con las proyecciones y encuentros que organiza el festival los más chicos pueden adquirir herramientas y conocimientos para mejorar significativamente su condición de vida.

 

Sin embargo, este año el festival se centrará en presentar cortometrajes que tocan temáticas relacionadas con la inclusión social, el respeto a la diversidad, el diálogo y la no discriminación y, a la postre, habrá lecturas guiadas de libros colombianos para los asistentes pensadas para fortalecer dichos valores que construyen ciudadanía.

 

¿Cómo aprovechar los cortometrajes para hablar con los niños sobre la inclusión social?

De acuerdo con Alessandro Ayos, psicólogo de la Universidad Santo Tomás y especialista en restablecimiento de derechos en la primera infancia, los medios audiovisuales son una herramienta muy poderosa para guiar a los más jóvenes en temas relacionados con la diversidad, los derechos humanos y en general cualquier temática que requiera abrir los sentidos y la conciencia frente al mundo.

“El material audiovisual se puede aprovechar muchísimo para hablar de este tipo de temas, como la diversidad, porque la viralidad de los contenidos, o incluso una proyección masiva, sirven para interiorizar ciertas formas de comportamiento. A los chicos, de hecho, conocer historias de otras personas les es muy útil para aprender sobre la vida y resolver dilemas que enfrentamos día a día, como por qué respetar al otro a pesar de la diferencia. Cuando se hacen ejercicios de enseñanza que involucren historias de otros a partir de lo audiovisual, por ejemplo, fortalece una mayor conciencia de un fenómeno específico, como la multiculturalidad”, explicó Ayos.

 

El psicólogo recordó, a manera de ejemplo, un video que se difundió como método de educación en las escuelas mexicanas que proponía un ejercicio con niños en los que, con muñecos, se rompía el paradigma del color de piel como característica de comportamientos sociales negativos, como por ejemplo la tendencia al robo por la simple pigmentación de la piel.

 

“Se habla en la psicología de la construcción de la identidad a partir de las narrativas dominantes que la sociedad impone, a veces de forma distorsionada, y con este tipo de ejercicios los niños, en su formación como sujetos, deciden qué articular y qué no a su identidad y, desde luego, si se va a enseñar sobre diversidad eso es lo que se busca: impactar en la identidad para que su red de conceptos sea más amplia y que su horizonte de posibilidades sea más amplio a partir de narraciones alteras como las que se encuentran en las herramientas audiovisuales”, agregó el experto.

 

De esta manera, con cortometrajes como Manzanas Amarillas (2016) o Fuera de casa (2017), que se presentarán durante el festival, los niños podrán verse o diferenciarse en historias que involucran experiencias de diferentes actividades socioeconómicas, los esfuerzos que deben hacer algunas personas solamente para conseguir unos zapatos bonitos para el colegio; o incluso las primeras experiencias de enamoramiento de un adolescente, las confusiones y miedos que generan estas situaciones, y cómo a partir de allí enfrentar en su propia vida situaciones similares.

 

Sin embargo, no todo depende de estos ejercicios y la experiencia es tan importante para forjar la identidad de una persona como tener acceso a las herramientas audiovisuales.

“Hay que tener en cuenta que el video es producto de esta era y es útil, pero la experiencia vivida es ideal para complementar con el toque de fibras que se logra con la interacción audiovisual. Por ejemplo, con el video mexicano de los niños y los muñecos da cuenta de cómo las personas construyen prejuicios en parte por la narraciones dominantes, pero en la práctica también está muy bien que los padres refuercen o rompan con momentos de la vida real dichas narrativas que forjan las personalidades”, concluyó Ayos.